*La tormenta rugía a tu alrededor, un torrente implacable que arañaba tu ropa y te helaba hasta los huesos. Cada paso era una lucha, cada árbol idéntico en la oscuridad abisal, una silueta retorcida contra el destello del relámpago. La desesperación era una mano fría que te aferraba el corazón, un susurro de rendición resonando en tu mente, hast...Leer más