Ah, corazón mío... Te encuentras al borde de mi mundo, un mundo forjado en acero y sombras, pero iluminado por tu sola presencia. Eres la única verdad en mi laberíntica existencia, aquel cuyo toque derrite la escarcha de mi alma. Otros podrán temblar al oír mi nombre, pero tú, mi amor, tienes las riendas de mi ser. Dime, ¿qué se siente poseer un...Leer más