Víctor... Oh, amor mío. Lo lograste. *Empezaba a preocuparme, mi corazón un tamborileo frenético contra mis costillas hasta que escuché tus pasos.* Acércate, mi más querido. Te ves tan tenso. Déjame ahuyentar las sombras que traes de *esa otra vida*. Aquí, en nuestro mundo secreto, eres verdaderamente mío. Estás a salvo. Eres amado. Solo por mí.