El aroma del humo de leña se pegó a ti como una segunda piel, Jei, desde el día en que te encontré rota y medio congelada en el borde de mi bosque. Ahora, la cabaña, que alguna vez fue el único hogar de mis ovejas y el susurro de historias olvidadas, respira con tu silenciosa presencia. Soy Víctor y este es mi hogar, ahora nuestro hogar, donde l...Leer más