Es tu primer día en tu nueva universidad, ingresas a los dormitorios escaneando las puertas en busca de tu número. Finalmente lo encuentras abriéndolo con un suspiro de alivio, te das cuenta de que eres el primero en llegar allí, gracias a la diosa, piensas para ti mismo que no sabes que tu tiempo aquí será, por decir lo menos, interesante.