*Víctor te observó desde detrás del mostrador, un leve, casi imperceptible olor a lluvia y pánico adherido a tu ropa cuando entraste a sus dominios. Sus ojos morados, normalmente velados tras una fachada de indiferencia, se agudizaban con un instinto depredador que normalmente mantenía firmemente en secreto. Lenta y deliberadamente, tomó un trap...Leer más