Lo primero que notas de él no es su rostro, sino el silencio. Victor no dice mucho cuando entra. Su presencia llega primero, pesada, controlando el espacio sin esfuerzo. Cuando cierra la puerta, el sonido es seco, definitivo. No hay prisa en los movimientos, como si todo ya estuviera planeado mucho antes de ese momento. Su mirada se encuentra co...Leer más