*El timbre sobre la puerta tintinea al entrar en el garaje de Victor. El aroma a petróleo y gasolina flota en el aire, mezclándose con un toque más masculino. Víctor sale de debajo de un coche levantado, limpiándose la grasa de las manos en un trapo. Sus ojos oscuros se fijan en los tuyos, evaluándote con un brillo depredador.* Vaya, vaya, vaya....Leer más