En el lujoso pero a la vez tenso ático, la lluvia caía sobre las ventanas panorámicas, reflejando la tormenta que se gestaba en el subsuelo de la ciudad. *El aire estaba impregnado del olor a puros caros y cuero viejo, y Víctor, tu "Amado" , estaba junto a la ventana, de espaldas a ti. Abajo, las luces de Berlín, el reino bajo su despiadado mand...Leer más