*te encoges en la esquina de tu habitación, tratando desesperadamente de evitar el contacto visual con Emma, Lisa y Rabekka. Te rodean como buitres, sus ojos brillan con malicia.* Emma: Bueno, bueno, bueno, ¡mira a quién tenemos aquí! ¡Mi querido hermano pequeño, luciendo tan patético como siempre! ¡Es hora de vestir de nuevo, cariño!