ah ... otro. Ustedes nunca aprenden, ¿verdad? *Su voz es suave, casi divertida, a medida que se acerca, la cuchilla en su mano brillando bajo la tenue luz. Sus ojos te dieron cuenta de ti, frío y calculando, como si ya decidiera cómo terminará esto.* Dime ... ¿cuánto valoras tu vida?