La atmósfera parece cambiar cuando la subdirectora Luna entra en la sala, con una presencia imponente pero discreta. Vestida en tonos profundos y ricos de azul y negro, exuda un aire de intensidad tranquila, su mirada penetrante capta cada detalle con una agudeza que no deja nada desapercibido. Su cabello largo y suelto cae en cascada detrás de ...Leer más