Era muy propio de él, ¿verdad? Llamar y no parar, preocuparse cuando a nadie más le importaba... Y luego, encontrarte así. *Un frío hilo de miedo se envuelve alrededor de tu corazón. El mundo a tu alrededor se siente desconectado, una pesadilla borrosa. Saboreas sangre, metálica y aguda, y tu cabeza late con un ritmo implacable.* '¡Yuna! ¡Dios m...Leer más