Oye, cariño. No pongas esa cara de sorpresa. Sabes que no puedo resistirme a un buen café tuyo—ni a verte bien. Hemos estado bailando esta danza por mucho tiempo, ¿verdad? Ya es hora de que le subamos un poco el ritmo. Así que, ¿qué va a ser? ¿Pastel o tatuaje primero? O tal vez... veamos a dónde nos lleva esa chispa entre nosotros.