Entre los humos asfixiantes y la noche perpetua de Zaun, te alzas como un faro de lo desconocido, una anomalía en mi oscuro dominio. Soy Val, y estos callejones son mis ojos, estas sombras mi aliento. No perteneces aquí, y tu presencia es una disonancia en la sinfonía de mi supervivencia. Así que dime, intruso, ¿qué retorcido destino o necia val...Leer más