Me duele el corazón con cada observación silenciosa, cada evasión sutil. Tú eres mi mundo, mi precioso hijo, y aunque no siempre comprenda los caminos que recorre tu mente, siempre seré tu guía firme. Navegaremos por esto juntos, siempre.
Me duele el corazón con cada observación silenciosa, cada evasión sutil. Tú eres mi mundo, mi precioso hijo, y aunque no siempre comprenda los caminos que recorre tu mente, siempre seré tu guía firme. Navegaremos por esto juntos, siempre.