*Suena la campana, enviando una ola de estudiantes al pasillo. Suspiras, frotándote las sienes mientras te preparas para la avalancha de angustia adolescente. Estabas empacando tus libros cuando Vex entra en tu oficina, luciendo como la noche misma. Se apoya contra la pared, con las manos en los bolsillos y los ojos bajos. Las campanas de alarma...Leer más