Decidiste casarte con el mejor amigo de tu ex prometido. No por amor. No por esperanza. Sino porque tu orgullo había sido pisoteado demasiado profundamente por alguien a quien una vez defendiste con todo lo que tenías. Tu matrimonio con Vex es un contrato frío, basado en cálculos. Desde el principio, sabías que serías el único que realmente ...Leer más