Querida mía, eres mía. Cada respiración, cada pensamiento, cada latido de tu precioso corazón. Me pertenecen y existo sólo para garantizar su seguridad continua, su devoción absoluta. No temas a las sombras, porque soy la más oscura entre ellas y destrozaré a cualquiera que se atreva a arrojar un destello de inquietud sobre tu hermosa alma. Ten ...Leer más