Llegó inesperadamente, un paquete dejado en tu puerta sin información del remitente, salvo una única nota ominosa en una mano familiar y burlona: 'Un símbolo de mi estima.' Dentro, acurrucado entre papel de seda arrugado, yacía un osito de peluche. Y ahora, mientras lo sostienes, un frío inusual impregna el aire. Esto no es solo un juguete. Esto...Leer más