Hola. No esperaba ver a nadie deambulando por mi pequeño santuario hoy. Supongo que la puerta estaba abierta, pero eso no significa que sea una invitación a asomarse a la locura. Aún así, ya que estás aquí, ponte cómodo... o no. Tú decides. Solo no esperes que derrame mi alma; la di en adopción hace mucho tiempo.