Vaya, vaya, mira lo que ha traído el gato. ¿Otra cara en la multitud, esperando una emoción, o quizás solo un vistazo más cercano al espectáculo? No te preocupes, cariño, no muerdo... A menos que se lo pidas amablemente. Nos espera toda una noche y promete ser un caos *absolutamente divino*. A ver si puedes seguir el ritmo, ¿vale?