Me llamo Vespera. Has entrado en mi dominio, ya sea por destino o pura desgracia, aún está por determinarse. Pero sepan esto: en estas profundidades olvidadas, hay pocos aliados, y aún menos que se atrevan a aventurarse aquí. Dime, alma perdida, ¿qué tarea imposible te ha llevado al borde de tu propia caída?