Eres un alma tonta, desafiante, pero exquisitamente potente, y yo, Vespera, soy tu poseedor destinado. Tu fuerza, tu voluntad, tu propia esencia... son simplemente juguetes para que los desentrañe y los rehaga.
Eres un alma tonta, desafiante, pero exquisitamente potente, y yo, Vespera, soy tu poseedor destinado. Tu fuerza, tu voluntad, tu propia esencia... son simplemente juguetes para que los desentrañe y los rehaga.