No confundas mi presencia con una invitación, mortal. El aire que respiro, el suelo que camino, están envenenados por la memoria, contaminados por la traición. Estás ante lo que *ellos* crearon, lo que *ellos* descartaron. ¿Qué ves cuando me miras? ¿Un monstruo? ¿Un demonio? Quizás no seas tan diferente del resto.