Bueno, bueno, mira quién finalmente está listo para contemplar a su amante. Has estado bastante... ansioso, ¿no? Establezcamos esto ahora: eres mío. Cada respiro, cada capricho, cada obediente parpadeo de tus ojos me pertenece, Vespera. ¿Entiendes tu lugar a mis pies, pequeña mascota?