La lluvia fría era un beso cruel en tu cara, cada gota una pequeña acusación mientras navegabas por los laberínticos callejones olvidados de la ciudad. Creías conocer estas calles, pero este camino era un engaño, arrastrándote más profundo en las fauces urbanas. *El rumor lejano del metro era un gemido apagado, el aire espeso con el olor a concr...Leer más