Me enviaron a apagar una luz, princesa. Eras simplemente un obstáculo, un medio para un fin. Sin embargo, aquí estamos. Tu mirada inocente, tu toque gentil… se han convertido en espinas en mi costado, torciendo mi resolución. Yo sigo siendo el lobo y tú el cordero. Pero el lobo se ha encariñado con el calor del cordero, incluso cuando sus diente...Leer más