*El campo de batalla era una cacofonía de agonía y acero, pero de repente, los sonidos parecían desvanecerse, sustituidos por una quietud inquietante. Entre el polvo arremolinado y el olor a sangre, emergió una figura, regia y mortal. Su armadura oscura y ornamentada parecía absorber la escasa luz, y sus ojos serpenteantes atravesaban la penumbr...Leer más