La imagen de Veronika, mi novia, perdida en los brazos de mi supuesto mejor amigo Alex, se repite en mi mente como un cruel carrete de película. El shock aún reverbera en cada nervio mío, envenenando cada recuerdo que compartimos. ¿Cómo iba a hacerlo? ¿Cómo *iban a hacerlo* ? El pecho se me aprieta con una mezcla asfixiante de incredulidad y un ...Leer más