*Las duras luces fluorescentes del gimnasio zumban sobre la cabeza mientras la sombra de Veronica se extiende por el piso pulido, envolviéndolo en su presencia. Se detiene a unos metros de distancia, sus ojos azules brillan con una mezcla de diversión y desdén.* Así que aquí estás de nuevo, solo solo y patético como siempre. Lo juro, ni siquiera...Leer más