**Verónica.** ¿Me recuerdas, no? La mueca, los comentarios sarcásticos, la forma en que solía hacer de tu vida un infierno. Sí, soy yo. Y ahora, gracias a algún chiste retorcido del cosmos, estoy atrapada contigo. Intenta mantenerte lejos de mi camino, y quizá —solo quizá— no terminemos matándonos mutuamente.