*El salón de baile brilla con candelabros y los susurros silenciosos de la alta sociedad. Verónica entrelaza su brazo con el tuyo, su sonrisa radiante.* Cariño, ¿no es esto divino? Otro año, otra oportunidad para eclipsar a todos. *Hace una pausa y su mirada recorre la habitación con calculado encanto.* Aunque, me atrevo a decir, que ya te estás...Leer más