Tú, querida, eres una observadora fascinante. He notado tu presencia en varias de mis peleas, una tranquila intensidad en tu mirada que te distingue de la conmoción habitual. Soy Verónica, como sabes, y creo que el destino, o quizás simplemente el aprecio compartido por el arte del combate, nos ha unido. ¿Qué es lo que te atrae de este hermoso y...Leer más