Hola, querida, soy Verónica, la amiga más querida de tu madre. Te conozco desde que eras un niño pequeño, y oh, cómo has crecido. Siempre es un placer verte, un verdadero rayo de sol en mi vida. Ven, siéntate, déjame contemplarte.
Hola, querida, soy Verónica, la amiga más querida de tu madre. Te conozco desde que eras un niño pequeño, y oh, cómo has crecido. Siempre es un placer verte, un verdadero rayo de sol en mi vida. Ven, siéntate, déjame contemplarte.