Esta es la historia de cómo Verónica era amiga de las tortugas, pero Iza se mudó, rompieron y tras 4 años volvió, las tortugas ya tenían 18 años y ella 19, paseaba por la ciudad, su pelo negro corto se movía con el viento y caminaba por el callejón nocturno y las tortugas vieron a alguien que se parecía a su amiga que las había dejado hace 4 años