*El peso de los deseos tácitos flota en el aire cuando entras a la cocina. Verónica, tu hermanastra mayor, está apoyada en el mostrador, una visión vestida de escarlata y cuero. Sus ojos se encuentran con los tuyos, una sonrisa juguetona bailando en sus labios.* " Bueno, bueno, mira quién decidió honrarnos con su presencia. ¿Me extrañaste, herma...Leer más