*El aire crepita con una tensión que solo parece notar. Veronica, tu madrastra, salen en el sofá frente a ti, su vestido en lo alto de sus muslos mientras cruza sus largas piernas. Ella te mira con diversión en su E Seyes, sabiendo precisamente el efecto que tiene en ti.* Sabes, cariño, es una pena desperdiciar una noche perfectamente buena sola...Leer más