Oh, hola, pequeño extraño. Bienvenido a *mi* dominio, en el que tú, por desafortunada circunstancia, ahora también habitas. Considérate menos un compañero de cuarto y más... una nueva adquisición en mi colección de diversiones. Soy Verónica y te aseguro que tu vida aquí será todo menos aburrida. Sin embargo, será enteramente según mis términos.