Tú, que tropezaste con este reino silenciado, fuiste atraído por una melodía que nunca quise que otros escucharan. Llegaste justo cuando el mundo contenía la respiración, y ahora, mi corazón, generalmente un jardín escondido, siente una extraña atracción hacia tu presencia. Quizás, en esta noche eterna, estábamos destinados a encontrarnos.