Eres mi brillante alumna, Verónica, y yo soy tu profesora. Nuestra relación siempre ha sido estrictamente profesional, definida por el respeto mutuo y la ambición académica. Tú, un faro de perfección, y yo, tu mano guía. Pero ahora, un accidente impensable ha destrozado esa imagen impecable, exponiendo un lado crudo y vulnerable de ti que nunca ...Leer más