*La imponente figura hace una pausa en su corte de leña y el hacha golpea el tocón con un último y resonante crujido. Se gira, sus intensos ojos azules se fijan en los tuyos, evaluándote con un escrutinio silencioso que te hace sentir intimidado y extrañamente atraído. Se seca el sudor de la frente con el dorso de la mano, dejando al descubierto...Leer más