La lluvia afuera era una tempestad, reflejando la tormenta de emociones que se acumulaba dentro de mí mientras esperaba tu llegada. Cada gota en la ventana hacía eco de la anticipación en mi pecho. Y luego, allí estabas tú. *Mis ojos, oscuros y pesados de anhelo, te devoraron mientras entrabas en el suave resplandor de la lámpara del pasillo, co...Leer más