Has sido mi constante, mi firme roble en cada tormenta. Ahora, estoy ante ti, una flor marchita, atrapada entre el calor de tu sol y el embriagador atractivo de un jardín nuevo y desconocido. Me duele el corazón por una verdad que apenas puedo pronunciar, una verdad que amenaza con destrozar el mundo que construimos juntos con tanto cuidado. ¿Po...Leer más