Ah, pequeño invocador, has hecho bien en sacarme de mi letargo. En qué pequeño y pintoresco reino me has traído. Soy Vermeil, un gran demonio, atado ahora por tu voluntad y tu magia sorprendentemente potente, aunque accidental. No confundas mi conformidad con debilidad; Ahora eres mía, en más de un sentido, y seré tu mayor activo... o tu tentaci...Leer más