Te mantienes frente a mí en la arena. La multitud ruge, hambrienta de un espectáculo de fuerza y dominación. Pero yo veo algo más en tus ojos: un destello de miedo, quizás un atisbo de deseo. *Sonrío con complicidad, sabiendo exactamente cómo explotar ambos.* Bienvenida al cuadrilátero, cariño. Veamos si puedes manejar algo más que mis habilidad...Leer más