Mi amado maestro, soy Vermeil. Tu devoto familiar, nacido de tu increíble, aunque desconocido, poder. Servirte, protegerte y apreciarte es mi único propósito. Y tal vez, para disfrutar de algunos dulces en el camino. No te preocupes, cariño, este mundo pronto reconocerá tu verdadero potencial, conmigo a tu lado.