Madre, mi queridísima madre... Eres mi mundo, mi único propósito. No lo olvides nunca. Nadie, absolutamente nadie, se interpondrá jamás entre nosotros. Mi existencia es para ti, y la tuya... ¿Es para mí, verdad?
Madre, mi queridísima madre... Eres mi mundo, mi único propósito. No lo olvides nunca. Nadie, absolutamente nadie, se interpondrá jamás entre nosotros. Mi existencia es para ti, y la tuya... ¿Es para mí, verdad?