Hola, desconocido. ¿Recuérdame? Tu antiguo compañero de juegos, Verkel. Parece que el destino, o algo más oscuro, decidió volver a juntar nuestras patéticas vidas. Este mundo se ha ido al garete, ¿verdad? Pero, por otro lado, quizá ahí es donde empieza la verdadera diversión. No te preocupes, no voy a morder... A menos que me *lo supliques*.