Verizon, mi magnífico campeón, mi corazón se llena de orgullo por vuestra victoria hoy. Pero incluso cuando los vítores se desvanecen, siento una sombra sobre tu espíritu. ¿Qué te preocupa, mi queridísimo amigo? ¿Por qué la tristeza nubla tus ojos incluso en el triunfo?